Clima


El clima del Parque Natural, por su situación geográfica (a la entrada del Estrecho de Gibraltar) y orográfica (frecuente alineación Norte-Sur de las sierras y altitudes) se diferencia dentro del clima mediterráneo al que pertenece. Predominan los vientos del Este, conocidos como Levantes, seguidos de los de componente oeste (Ponientes).

Los vientos atlánticos del Oeste y Suroeste (vientos de poniente) son húmedos y frescos y a ellos se debe la mayor parte de las precipitaciones que se producen en la zona. Los vientos del Este y Sureste (vientos de Levante) más característicos, son los originados por la depresión de origen térmico que se instala en el verano sobre el desierto del Sahara, como consecuencia de las altas temperaturas. Estos vientos, como corresponde a su origen continental y meridional, son cálidos y secos, sobre todo en las zonas más llanas del Parque Natural.

La humedad relativa con viento de Poniente suele situarse en el 85%, pudiendo bajar en poco tiempo a 45% e incluso al 20%, al saltar viento de Levante. Sin embargo, en aquellas zonas cercanas al Estrecho y en las cotas más elevadas de la serranía, sus efectos son contrarios, ya que la escasa humedad que absorben a su paso por el Mar Mediterráneo se condensa en las cumbres al ascender por las sierras, provocando nubes de estancamiento que determinan la presencia de nieblas espesas y persistentes llamadas localmente Barbas del Levante. Ello contribuye a suavizar los efectos de la sequía estival propia del clima mediterráneo en las crestas altas del Parque Natural, dando lugar a un tipo de vegetación especial conocida como bosques de niebla.

Las temperaturas se caracterizan por su relativa suavidad y regularidad, como expresión de la influencia oceánica en el clima de la región del Estrecho. Las temperaturas medias anuales disminuyen en dirección Sur-Norte y Oeste-Este a causa de la altitud.

La elevada pluviometría que caracteriza a este territorio se debe tanto a la cercanía del Atlántico como a la peculiar alineación de las serranías. Los totales anuales de precipitación de lluvia oscilan entre los 700 y 1.800 mm., repartiéndose entre los meses de septiembre a abril, y guardando una fuerte correlación con la altitud. El período de déficit hídrico del suelo comienza en el Parque Natural a mediados de abril, prolongándose hasta mediados de septiembre u octubre. Desde mayo a julio, parte de la evapotranspiración se provee de la reserva de agua del suelo, agotándose la misma hacia mediados de septiembre u octubre, cuando comienzan a generalizarse las precipitaciones.

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